Encuestas de satisfacción
Encuestas automáticas después de cada visita: escucha a tus clientes cuando la experiencia aún está fresca.

Cómo funciona
La reseña pública es la encuesta que no hiciste a tiempo
Cuando un comensal sale decepcionado, tiene dos caminos: decírtelo a ti o decírselo a internet. Si no le preguntas, eliges el segundo por él. Las encuestas de satisfacción post-visita abren el canal privado en el momento exacto — horas después de la experiencia, cuando el recuerdo es nítido y la disposición a responder es máxima.
Las encuestas de Apparta se disparan solas después de cada visita y las respuestas llegan a tu panel ligadas al comensal y a su reserva: no es un comentario anónimo, es la mesa 12 del viernes, con historial y contexto. Eso convierte la queja en un caso que se puede resolver — y al cliente molesto en uno recuperado.
Con el tiempo, las respuestas se vuelven tu termómetro: calificaciones por servicio, tendencias por semana, el efecto de un cambio de menú o de personal. La satisfacción deja de ser una sensación y pasa a ser una métrica que se gestiona, igual que la ocupación o el no-show.
Preguntas frecuentes
¿Cuándo recibe el comensal la encuesta?
Automáticamente después de su visita, con la experiencia fresca — el momento de mayor disposición a responder.
¿Las respuestas son anónimas o sé quién respondió?
Cada respuesta queda ligada al comensal y a su reserva, con todo el contexto para entender y resolver lo que cuente.
¿Esto me ayuda a evitar malas reseñas públicas?
Ese es el objetivo: detectar el problema en privado y resolverlo antes de que se convierta en una reseña pública.
¿Puedo ver la evolución de la satisfacción en el tiempo?
Sí. Las calificaciones se acumulan en tus reportes para seguir tendencias y comprobar si tus cambios funcionan.